Atenagoras de Atenas
El apologeta Atenágoras († después del año 177)
Este filósofo cristiano de Atenas, cuyas circunstancias personales son casi desconocidas, escribió por el año 177 una Petición por los cristianos que tal vez envió al emperador Marco Aurelio y a su hijo Cómodo, a fin de rebatir los reproches morales atribuidos a los seguidores de Cristo.
En este escrito, Atenágoras, apologeta del tiempo de los primeros cristianos, habla también de los Ángeles:
Dios creó a los ángeles para el cuidado de lo que por Él fue ordenado, para que, mientras Dios cuida de lo general, del todo y de lo grande, aquéllos se preocupen por los detalles. Al igual que entre los hombres ‑como la virtud y el vicio nacen de la propia y libre decisión de la voluntad‑, algunos, en el ministerio a ellos confiado, son considerados por usted (su majestad el emperador) celosos y otros no confiables, así también sucede con los ángeles: unos aceptaron aquello para lo que Dios los había creado y destinado; los otros se tornaron orgullosos por su propia naturaleza y dominio […] Estos ángeles fueron arrojados de los cielos y ahora viven en el aire y en la tierra, porque ya no pueden subir a lo que es celestial […] éstos son los demonios que pasean por el mundo” (Petición por los cristianos, 24,3).
